Una de las razones por las cuales Joseph Vomund quiere marcharse a otro continente es, a su modo de ver las cosas, su profundo deseo de libertad. El gobierno de la época introdujo la vacuna obligatoria contra la viruela, enfermedad que devastaba a las poblaciones. Pero Joseph no está de acuerdo con que vacunen a sus hijos. ¿Quién sabe qué sustancias, qué venenos hay en ese líquido? ¡Están infectándonos con sífilis!, dice. El germen de los antivacunas.
Pero más temprano que tarde, Joseph será el primero en arrepentirse de su decisión:
J. Vomund: Todo ha sido mentira. Primero nos dijeron que las vacunas eran veneno y no nos vacunamos. Resulta que en el Barco estalló la epidemia y estuvimos indefensos. Y al llegar a estas tierras salvajes, resulta que aquí todos están vacunados ¡Mentiras! #USLitElectronica
— Pizarra Colonia Tovar (@PizarraKVenedig) October 28, 2022
No comments:
Post a Comment